lunes, 7 de julio de 2014

EL ZURRÓN QUE CANTABA. CUENTO POPULAR.

Cuando era pequeña me contaban este cuento, lo he encontrado en la página "El maestro cuentacuentos", que por cierto está muy bien. 

EL ZURRON QUE CANTABA.
Érase una vez una pobre mujer que sólo tenía una niña a la que quería mucho. Un día le regaló unos zapatitos de charol.

Cierto día la mandó a buscar agua a la fuente con un búcaro. La niña obedeció y cuando llegó a la fuente, se quitó los zapatitos para que no se le mancharan. Pero junto a la fuente estaba sentado un mendigo, viejo y muy feo, que llevaba un enorme zurrón y que no dejaba de mirar a la niña con ojos perversos. La niña, que se había dado cuenta de cómo la observaba, sintió miedo, limpió y llenó su búcaro y emprendió el camino de regreso a su casa.

Cuando llegó a su casa se dio cuenta de que había olvidado sus zapatitos junto al pilón. La niña volvió para recuperarlos. Pero cuando llegó, el mendigo todavía estaba allí y los zapatitos habían desaparecido.

- ¿Andas buscando algo, pequeña?

- Sí. Había olvidado en el pilón unos zapatitos de charol. Venía a recogerlos.

- ¡Ah, eran tuyos! Has tenido suerte. Yo te los he guardado.

- ¡Si! ¿Dónde están?

- Aquí, en mi zurrón. Ven a recogerlos; no tengas miedo... Ahí, en el fondo del zurrón los encontrarás. Recógelos tú misma.

Y la niña metió la mano en el zurrón, y en ese momento el viejo la empujó y la metió adentro.

Luego ató con una cuerda la boca del zurrón y se lo cargó al hombro. La niña gemía y suplicaba que la sacara de allí y el viejo le decía:

-¡Nunca más verás a tu madre! ¡Deja de llorar! Y, si quieres comer, tendrás que cantar cuando yo te diga:

"Canta, zurrón, canta,
o, si no, te doy con la palanca."

Y así se la llevó por los pueblos para ganarse la vida. A todas las partes que llegaba, en vez de pedir limosna, colocaba el zurrón en medio de la plaza y le decía:

"Canta, zurrón, canta,
o, si no, te doy con la palanca."

Entonces la niña se ponía a cantar:

- “En un zurrón voy metida,

en un zurrón moriré,

por culpa de unos zapatos

que en la fuente me dejé.”

Cantaba tan bien la niña, que todos querían oírla y el viejo fue llenando sus bolsillos con las monedas que le daban a cambio de hacer cantar el zurrón.
Pasó el tiempo y un día el viejo volvió al pueblo de donde era la niña. Quiso el azar que colocara el zurrón delante de la puerta de la casa de la madre de la niña. La niña comenzó a cantar y su madre reconoció su voz. Entonces ella dijo:
- Buen hombre, no tengo dinero que darle... Pero como es tarde y amenaza lluvia, podéis cenar y pasar la noche en mi casa
El viejo aceptó y tras la cena se quedó dormido como un lirón. Entonces la madre abrió el zurrón, sacó a su hija y se la comió a besos. Le dio de comer, la acostó y la arropó cálidamente en su cama.

Pasaban por allí un perro, un gato y un conejo. Metió dentro del zurrón al perro y al gato, y dejó libre al conejo porque los conejos no hacen daño a nadie.

A la mañana siguiente, el mendigo se despidió y emprendió su camino. Y a la puerta de una casa dijo:

"Canta, zurrón, canta,

o, si no, te doy con la palanca."

En aquel momento, el perro y el gato que estaban dentro de zurrón dijeron:

- Viejo pícaro:¡Guau, guau!

- Viejo perverso:¡Miau, miau!

El malvado mendigo, creyendo que era la niña quien eso decía, abrió el zurrón para pegarle con la palanca. Entonces el gato se abalanzó sobre él y le sacó los ojos; mientras el perro de un mordisco, le arrancó la nariz.
Y colorín, colorado, este cuento se ha terminado.



7 comentarios:

maria canovas dijo...

Hola profesora el cuento me ha parecido ingenioso y divertido sobre todo por la venganza que la madre planea para liberar a su hija

Juan Fran Belchi Gomez dijo...

Hola soy Juanfran y el libro de "El zurrón que cantaba" me ha gustado todo excepto la parte en que el mendigo rapto a la niña aunque por otra parte el mendigo se lleva su merecido ya que la madre de la niña cambia a su hija por un perro y un gato y cuando el mendigo le dice al zurrón que cantara los animales le insultan, el mendigo les pega pero los animales salen del zurrón y dejan ciego al mendigo y le quitan la nariz.

Javier Cifuentes Cano dijo...

Hola soy Javier Cifuentes.
Me ha gustado el cuento por muchas razones, una de ellas es que la historia tiene un ambiente antiguo, también parecido a una fábula.
De esos cuentos que no están escritos, sino grabados en la memoria de la gente que antiguamente los iba contando y transmitiendo de boca en boca.

¡El mendigo se lo tenía merecido!

Yolanda Sánchez dijo...

Hola soy Yolanda. Me ha gustado mucho el cuento " El zurrón que cantaba", porque demuestra el peligro que corremos al hablar con desconocidos, que no hay que creerse todo lo que nos dicen y que todo el mundo paga lo que hace mal.

DANIELA HERNANDEZ VIDAL dijo...

Hola profesora soy Daniela este cuento me ha parecido un poco extraño a la vez que divertido de todas formas el perverso mendigo se lo tenia merecido ya que la pobre niña no tenia la culpa de nada pero me ha gustado bastante.

Paola Alarcón Tudela dijo...

Hola Luisa el cuento es muy bonito.
Lo que mas me ha gustado ha sido cuando la niña canta la canción era preciosa. A mi me a enseñado a no confiar en extraños.

Milagros Cano Collado dijo...

Hola soy Milagros el cuento me ha gustado mucho, la niña a sufrido pero el mendigo se a llevado su merecido.